Tras varios años de haberse publicado la novela El feo y los ciegos, la Editorial Perro Callejero, en colaboración con la EUNED, anunciaron un nuevo lanzamiento del libro de autoría correspondiente al escritor costarricense Jesús Vargas (J.G. Vargas).
La novela se reconsidera mucho después de que fuese reconocida, en 1999, con el Premio de Joven Literatura Latinoamericana S. T. Dupont MEET, que cada año seleccionaba un país para convocar a jóvenes escritores con obras inéditas y que, en Costa Rica, fue convocado por la Alianza Francesa. Su primera publicación se realizó en español, por la EUNED en el 2019.
Los escritos combinan con sutileza la ficción y la realidad, dando vida a una historia profundamente humana, nostálgica y con un toque de humor, reaparece como un relanzamiento. “El libro tiene ficción y realidad. Es originalmente una recopilación de cartas pensadas en formar un libro, pero no tenía claro que era una novela cuando lo escribí. Su lectura es amena y emocionante, atrapa al lector que quiere conocer más sobre lo que le pasa al personaje. Es triste y nostálgica, pero al mismo tiempo con humor. Creo que un lector puede fácilmente reír o llorar cuando lo lee”, comentó Vargas.
Esta historia narra, con un estilo íntimo y confesional, el viaje de un joven que busca establecerse indefinidamente en Italia y cómo va evolucionando en los ámbitos social, laboral y amoroso, jugando con las fronteras entre lo vivido y lo imaginado. Entre nostalgias y descubrimientos, el protagonista deja a su verdadero amor en Costa Rica, algunos pasajes hacen referencia a la antigua novia, quien según el autor es real, “sé dónde vive, dónde trabaja y que tiene la afición a la fotografía, además, fue novia de mi hermano menor”, comenta entre risas. Encuentra otro amor más físico e informal en una italiana. Vargas resume su obra en una frase: “Es una exploración muy emotiva de la experiencia del personaje principal”.
Se especula sobre la posibilidad de que tenga una hija en Italia, como lo sugiere la enigmática niña de la portada, aunque el autor no confirma, ni descarta que fuera ficción: “Me gustaría que, al leer el libro, ustedes me digan qué creen, si existe esa niña o no”, comentó Vargas con intriga.
Siendo escrita por un costarricense, y considerando el valor literario de esta novela, es que se da la razón para la Editorial Perro Callejero considerara realizar esta nueva edición en colaboración con la EUNED, buscando con este relanzamiento conjunto el fomentar puentes entre generaciones de lectores. “Perro Callejero nació con la misión de impulsar las voces de autores nacionales, de rescatar esas historias que merecen ser leídas y celebradas. El feo y los ciegos es una de esas joyas: una novela que nos recuerda que la literatura puede ser cercana, emotiva y, al mismo tiempo, universal. Relanzar esta obra es reconocer que hay historias costarricenses que trascienden el tiempo. El feo y los ciegos tiene una frescura narrativa que sigue conectando con la sensibilidad contemporánea”, explicó Jennifer Hidalgo, vocera de la Editorial Perro Callejero.
“El feo y los ciegos se inserta dentro las nuevas narrativas costarricenses del siglo XXI. Una novela breve, fresca, que apunta directamente al corazón de la nostalgia. Para la EUNED, es un gusto compartir ahora este proyecto de coedición con Perro Callejero, una apuesta que busca diversificar y difundir las variadas voces literarias de nuestra región”, indicó el director editorial Gustavo Solórzano-Alfaro.
El libro El feo y los ciegos ya está disponible en todas las sucursales de Librería Internacional. Tras haber obtenido el Premio Dupont Meet, esta obra había sido traducida al francés, lo que marcó un importante paso en su proyección internacional. Ahora, la Editorial Perro Callejero planea lanzar también una edición en inglés, con el objetivo de alcanzar a más lectores alrededor del mundo y seguir potenciando esta historia escrita por un autor costarricense.
Sobre esta nueva edición y la posibilidad de la versión en inglés, Vargas concluyó: “Es una lectura atractiva, cuya historia, a pesar de los años, no pierde vigencia. No fue algo que planeé, pero cuando la editorial me lo propuso, me di cuenta de que tanto la reimpresión como la posibilidad de traducirla al inglés era un sueño que no sabía que tenía, pero que ahora anhelo hacer realidad”.
